La confesión pública del presidente José María Balcázar es la radiografía más cruda de un Estado desconectado. Durante una entrevista en vivo con un medio local, mientras Arequipa enfrentaba el embate de lluvias torrenciales y se contaban víctimas mortales, el mandatario soltó una frase que quedará para la historia de la ineficiencia: "Recién me entero por ustedes". No fue un informe de inteligencia, ni una alerta del COEN, ni una llamada de su Ministro de Defensa lo que lo puso al tanto; fue una periodista de Radio Yaraví quien tuvo que informarle que una región del país estaba en emergencia. El hecho es gravísimo: el hombre con más poder de decisión en el país se enteró de la tragedia al mismo tiempo que cualquier oyente casual, evidenciando que la cadena de mando y respuesta ante desastres está rota o, peor aún, es inexistente.
Esta negligencia comunicacional es una ruleta rusa para regiones vulnerables como Pasco. Imaginemos por un segundo que este escenario se repite ante un colapso de relaves mineros en Simón Bolívar o un deslizamiento masivo en la cuenca del Chaupihuaranga. En Pasco, donde convivimos con el riesgo latente de desastres ambientales y geológicos (como los reportados en las zonas críticas de Yanahuanca o los pasivos ambientales de la ciudad), la diferencia entre la vida y la muerte se mide en minutos. Si ocurre una catástrofe en Cerro de Pasco y el presidente tiene que esperar a que una radio local se lo cuente para "recién enterarse" y "evaluar ir", la ayuda llegará para levantar cadáveres, no para salvar vidas. La centralización y la burocracia informativa son, en la práctica, cómplices del desastre.
Para que esto no vuelva a ocurrir, se deben cortar cabezas y reformar protocolos de inmediato. No basta con las disculpas; el jefe de INDECI y el equipo de asesores de Palacio deben responder por qué el presidente estaba aislado de la realidad. Se necesita implementar una "Alerta Roja Presidencial": un canal directo, digital y obligatorio que notifique al mandatario en tiempo real sobre cualquier incidente de nivel 4 o 5, saltándose toda la burocracia ministerial. Además, es urgente que los Gobiernos Regionales, como el de Pasco, tengan línea directa satelital con el Despacho Presidencial, sin intermediarios que "filtren" las malas noticias para no incomodar al jefe. Gobernar no es solo dar entrevistas, es saber dónde está lloviendo antes de que el agua nos llegue al cuello.





