En un desgarrador suceso, una madre de familia, identificada como Yara Elizabeth Guerrero Baneo (31), ha sido detenida preliminarmente por 72 horas como sospechosa de matar a su hijo de 3 años en un alojamiento del distrito de Iquitos, en la región de Loreto.
Días antes de este trágico evento, Guerrero Baneo intentó buscar refugio en una iglesia, mostrando signos de angustia y desesperación. Los problemas sentimentales y la falta de empleo habían sumido a la madre en una profunda crisis de la cual parecía no encontrar salida. Personas cercanas que la apoyaban fueron testigos de sus relatos desgarradores.
En un estado de depresión y sin encontrar una solución, Yara Guerrero decidió abandonar su hogar ubicado en la calle Calvo de Araujo junto a su hijo de iniciales H.M.D.A.G (03) y se dirigió a hospedarse en el 'Amazonas INN'. Previo a llevar a cabo su plan, la mujer eliminó su cuenta de Facebook y su foto de perfil en WhatsApp, eliminando así cualquier rastro en las redes sociales.
Preocupados, sus familiares intentaron comunicarse con ella, pero Yara no respondía, ya que había tomado la decisión de poner fin a la vida de su pequeño hijo y la suya propia.
Sin embargo, los empleados del hotel ubicado en la Av. José Abelardo Quiñones descubrieron su macabro plan cuando encontraron a Yara tendida en la cama de la habitación número 31, con manchas de sangre en las sábanas.
Según las primeras investigaciones, el menor habría sido asfixiado con almohadas, mientras que Yara Guerrero ingirió veneno y se cortó las venas en un intento de asegurar su propia muerte. Afortunadamente, fue trasladada al hospital Apoyo Iquitos, donde los médicos lograron salvar su vida.
Yara Guerrero Baneo ha sido detenida preliminarmente por 72 horas bajo la acusación de parricidio, en relación al presunto delito contra la vida, el cuerpo y la salud de su hijo de tres años.
La comunidad de Iquitos se encuentra consternada ante esta terrible tragedia, ya que este es el segundo caso de un niño asesinado en menos de un mes en la región. El primero fue el de un menor de 11 meses acuchillado en el puente Nanay, cuya investigación está en curso.
Este trágico suceso ha generado un profundo impacto en la sociedad, dejando a todos conmocionados y reflexionando sobre la importancia de brindar apoyo y atención a aquellos que enfrentan situaciones difíciles y de vulnerabilidad emocional.





